jueves, 19 de diciembre de 2013

La motricidad fina



La motricidad fina es una habilidad que desarrolla el ser humano y nos resulta muy útil en nuestra vida cuotidiana. La utilizamos todos los días sin darnos cuenta. Gestos tan comunes como sonreír, atarnos los zapatos, abrocharnos un botón, etc.
Cuando hablamos de la motricidad fina nos referimos a la habilidad de realizar actividades que necesitan de una precisión y un elevado nivel de coordinación.
Son muchas las personas que creen que la motricidad fina hace referencia a la realización de actividades manuales, pero no es así. Los aspectos de la motricidad fina que se han de trabajar y son necesarios en nuestro día a día, son:

  • Coordinación viso-manual
  • Motricidad facial
  • Motricidad fonética
  • Motricidad gestual


Merece la pena hacer una aclaración en este punto y es que la motricidad fina nos permite planificar y ejecutar un movimiento pero no da ni un sentido ni una finalidad al movimiento, esto forma parte de la cognición de cada individuo. Un ejemplo seria el niño que es capaz de pronunciar cualquier sonido de nuestra lengua sin dificultad  pero no los pone donde debería cuando pronuncia las palabras. Puede que no entienda que los sonidos entre si forman palabras y que al no colocarlos donde toca o cambiarlos por otro cambiaran el significado. En este caso la motricidad fina seria adecuada lo que fallaría seria la adquisición fonológica del niño.
La motricidad fina implica un nivel elevado de maduración y un aprendizaje gradual hasta la plena adquisición de cada uno de sus aspectos, ya que hay diferentes niveles de dificultad y precisión.

Desarrollo de la Motricidad Fina

EI desarrollo de la motricidad fina es decisivo para la habilidad de experimentación y aprendizaje sobre su entorno y juega un papel importante en el desarrollo de la inteligencia, ya que le permite tener nuevas experiencias y nuevos aprendizajes. Así como la motricidad gruesa, las habilidades de motricidad fina se desarrollan en un orden progresivo, pero a un paso desigual que se caracteriza por progresos acelerados y en otras ocasiones, frustrantes retrasos que son inofensivos. Siempre va bien recordar que sin frustración no hay aprendizaje.

Lactantes (0- 12 meses)
Las manos de un recién nacido están cerradas la mayor parte del tiempo y, como el resto de su cuerpo, tienen poco control sobre ellas. Si se toca su palma, cerrara su puño fuertemente, pero esto es una acción de reflejo inconsciente llamado el reflejo Darwinista, y desaparece en un plazo de dos a tres meses. Así mismo, el bebé cogerá un objeto puesto en su mano, pero sin ningún conocimiento de lo que está haciendo.
Aproximadamente a las ocho semanas, comienzan a descubrir y jugar con sus manos, al principio solamente involucrando las sensaciones del tacto, pero después, cerca de los tres meses, involucran también la vista.
La coordinación ojo-mano comienza a desarrollarse entre los 2 y 4 meses, comenzando así un periodo de práctica en el que al ver los objetos intenta cogerlos.
A los cuatro o cinco meses, la mayoría de los bebés pueden tomar un objeto que este a su alcance, mirando solamente el objeto y no sus manos. Este logro se considera un hito importante en el desarrollo de la motricidad fina.
A la edad de seis meses, los bebés pueden tomar un pequeño objeto con facilidad por un corto espacio de tiempo, y muchos comienzan a golpear objetos. Aunque su habilidad para sujetarlos sigue siendo torpe, adquieren fascinación por coger objetos pequeños e intentar ponerlos en su boca.
Durante la última mitad del primer año, comienzan a explorar y probar objetos antes de cogerlos, tocándolos con la mano entera y en ocasiones, empujarlos con su dedo índice.
Uno de los logros de la motricidad fina más significativo es el coger cosas usando el pulgar y el índice o el pulgar y el resto de dedos como una pinza (la pinza), lo cual suele aparecer entre los 12 y 15 meses.

Infancia (1-3 años)
Esta etapa se caracteriza porque los niños aprenderán a desplazarse de manera autónoma y esto les permitirá explorar más lejos de las cosas que les rodean. Hay que recordar que no todos los niños gatean, pero en el caso que lo consigan, esto les permitirá autonomía de desplazamiento un tiempo antes. De esta manera ellos podrán acercarse hasta los elementos que le interesen sin necesidad de esperar a que se los acerquen. En conclusión ganaran tiempo de exploración y autonomía entre otras cosas.
En esta etapa desarrollan la capacidad de manipular objetos de manera más compleja, incluyendo la posibilidad de marcar el teléfono, tirar de cuerdas, empujar palancas, darle vuelta a las páginas de un libro, y utilizar colores para hacer garabatos.
En vez de hacer solo garabatos, sus dibujos incluyen patrones, tales como círculos. Su juego con los cubos es más elaborado y útil que el de los lactantes, ya que pueden hacer torres de hasta 6 cubos.
En esta etapa sus dibujos se centran en el placer de dibujar pero aún no han adquirido una capacidad simbólica.

Preescolar (3-5 años)
En esta etapa se aprenderán las tareas que necesitan más precisión como manejar los cubiertos o atar los cordones de los zapatos, estas representan un mayor reto al que tienen con las actividades de motricidad gruesa aprendidas durante este periodo de desarrollo.
Algunos niños alrededor de los tres años ya tienen control sobre el lápiz. Pueden dibujar un círculo, aunque al tratar de dibujar una persona sus trazos son aún muy simples.
Es común que los niños de cuatro años ya puedan utilizar las tijeras, copiar formas geométricas y letras, abrocharse botones grandes, hacer objetos con plastilina de dos o tres partes. Algunos pueden escribir sus propios nombres utilizando las mayúsculas.
A los cinco años además del dibujo también pueden cortar, pegar, y trazar formas. Pueden abrochar botones visibles.
 
Coordinación Viso-Manual
La coordinación manual conducirá al niño al dominio de la mano. Los elementos más afectados, que intervienen directamente son:
-la mano
-la muñeca
-el antebrazo
-el brazo
Es muy importante tenerlo en cuenta ya que antes de exigir al niño una agilidad y ductilidad de la muñeca y la mano en un espacio reducido como una hoja de papel, será necesario que pueda trabajar y dominar este gesto más ampliamente en el suelo, pizarra y con elementos de poca precisión como la pintura de dedos.

Actividades que ayudan a desarrollo la coordinación viso-manual:
- Pintar
- Punzar
- Enhebrar
- Recortar
- Moldear
- Dibujar
- Colorear
- Realizar laberintos

Coordinación Facial

Este es un aspecto de suma importancia ya que tiene dos adquisiciones:
1.- El  dominio muscular
2.- La posibilidad de comunicación y relación que tenemos con la gente que nos rodea a través de nuestro cuerpo y especialmente de nuestros gestos voluntarios e involuntarios de la cara. Más conocido como lenguaje no verbal.
Debemos de facilitar que el niño a lo largo de su infancia domine esta parte del cuerpo, para que pueda disponer de ella en su comunicación.
El poder dominarlos los músculos de la cara y que respondan a nuestra voluntad nos permite acentuar unos movimientos que nos llevaran a poder exteriorizar unos sentimientos, emociones y manera de relacionarnos, es decir actitudes respecto al mundo que nos rodea.

Articulación fonética:

Para ayudar a entender este apartado existe una publicación anterior “Desarrollo del lenguaje de 0 a 24 meses” (http://atencionprecozyfamilia.blogspot.com.es/search/label/lenguaje).
La articulación fonética es un aspecto dentro de la motricidad muy importante a estimular y a seguir de cerca para garantizar un buen dominio de la misma.
El niño en los primeros meses de vida: Descubre las posibilidades de emitir sonidos. No tiene sin embargo la madurez necesaria que le permita una emisión sistemática de cualquier sonido ni tan siquiera la capacidad de realizarlos todos, es simplemente una emisión espontánea y aleatoria. Ha iniciado ya en este momento el aprendizaje que le ha de permitir llegar a la emisión correcta de palabras.
Este método llamará la atención la atención del niño hacia la zona de fonación y hacia los movimientos que se hacen lentamente ante él, posibilitando la imitación como en tantas otras áreas; el medio de aprender será imitar su entorno.
Poco a poco ira emitiendo sílabas y palabras que tendrán igualmente una respuesta, especialmente cuando no se trate de una conversación sino de un juego de decir cosas y aprender nuevas palabras, hacer sonidos de animales u objetos.

Hacia el año y medio el niño:
-Puede tener la madurez para iniciar un lenguaje.
- A partir de los 15 meses pueden decir 5 palabras, incluidos nombres de personas y es capaz de  vocalizar cuando quiere una cosa.

Estos juegos motrices tendrán que continuar sobre todo para que el niño vaya adquiriendo un nivel de conciencia más elevado.

Entre los 2-3 años el niño:
-Tiene posibilidades para sistematizar su lenguaje, para perfeccionar la emisión de sonidos.
-Y para concienciar la estructuración de las frases y hacerlas cada vez más complejas.

Al final del tercer año quedarán algunos sonidos para perfeccionar y unas irregularidades gramaticales y sintácticas a consolidar.
Todo el proceso de consolidación básica se realizará entre los tres y cinco años, cuando el niño puede y tendrá que hablar con una perfecta emisión de sonidos y por consiguiente con un verdadero dominio del aparato fonador.
El resto del proceso de maduración lingüística y de estilo se hará a la larga en el transcurso de la escolarización y la maduración del niño.

Coordinación Gestual

Las manos
Para la mayoría de las tareas además del dominio global de la mano también se necesita también un dominio de cada una de las partes: cada uno de los dedos, el conjunto de todos ellos.

Se pueden proponer muchos trabajos para alcanzar estos niveles de dominio, pero tenemos que considerar que no lo podrán tener de una manera segura hasta los 10 años.

Dentro del preescolar una mano ayudara a otra para poder trabajar cuando se necesite algo de precisión. Hacia los tres años podrán empezar a intentarlo y serán conscientes de que necesitan solamente una parte de la mano. Alrededor de los 5 años podrán intentar más acciones y un poco más de precisión.


Carolina Cardona
Logopeda Col. 3644

jueves, 5 de diciembre de 2013

GUIA TRASTORNOS DE LA ALIMENTACION EN NIÑOS CON TEA I

GUIA TRASTORNOS DE LA ALIMENTACION EN NIÑOS CON TEA I

Esta semana queremos hablar de las dificultades en la alimentación que pueden padecer los niños con Trastorno del espectro autista (TEA).
Esta será la primera de una serie de entradas sobre esta cuestión.

Esta semana haremos un breve recordatorio de qué es el TEA y hablaremos de los motivos por los cuales se pueden dar problemas relacionados con la alimentación.

Queremos abordar este tema a raíz de una excelente guía que se presentó el pasado mes de octubre durante la celebración de los “Días Europeos del Autismo”.

“Una alimentación saludable en la etapa infantil es la base para generar la energía que necesita el niño para afrontar el día a día y poder participar en las diversas actividades estimulatorias y de aprendizaje que el entorno le ofrece tan necesarias para su correcto desarrollo intelectual y físico. Comer adecuadamente y además hacerlo de una manera agradable, sin forcejeos ni malestar, es una necesidad de todas las personas para lograr un bienestar”.

Los problemas relacionadas con la alimentación generan muchas preocupaciones en las familias. Por un lado por la necesidad física de alimento para un correcto desarrollo, no solo físico sino integral. Y por lado el desgaste psicológico que supone las batallas diarias a la hora de la comida.

Durante los primeros años de vida existen una serie de hitos relacionados con la alimentación que se tienen que ir adquiriendo.
Por ejemplo, a los tres meses los niños ya suelen extender la lengua más allá de los labios. Entre los 3 a los 6 sujetar el biberón con las manos. Entre los 6 a los 9 meses beber de un vaso sin atragantarse. Entre los 9 a los 12 meses empezar a masticar alimentos sólidos blandos. Entre los 12 y 18 meses comer solo con cuchara. Entre los 18 a 24 meses masticar con más habilidad. Entre los 24 a 36 meses ser más hábil en temas de autonomía con la alimentación pudiendo pinchar con el tenedor. (Encontraras estos y otros hitos en anteriores entradas de nuestro blog http://atencionprecozyfamilia.blogspot.com.es/search/label/alimentaci%C3%B3n).

No obstante, es importante tener en cuenta que cada niño tiene su propio ritmo y que los pequeño que padezcan algún trastorno puede no adquirir estos hitos en los tiempos promedios, como puede darse en niños que padecen TEA.

Pero ¿Qué es TEA?
 
“Los Trastornos Generalizados del Desarrollo también llamados Trastornos del espectro del Autismo son un conjunto de alteraciones del sistema nervioso central cuyo inicio se da en la infancia. Más exactamente, los niños que lo padecen desarrollan un incorrecto funcionamiento neuronal que provoca una falta de habilidades en la interacción social, la comunicación, y patrones de comportamiento e intereses restringidos, repetitivos y estereotipados; limitando así su desempeño normal en la actividad diaria y en todos los contextos en los que se desenvuelve su vida.”

(Para mas información podéis acudir a nuestro blog http://atencionprecozyfamilia.blogspot.com.es/2012/07/ninos-con-autismo.html).

Dado que los niños que padecen TEA tienen una serie de características propias muchas de ellas pueden hacer que se den problemas con la alimentación.

¿Cuáles son los posibles factores origen de los problemas de alimentación en niños que padecen tea?

Características especiales propias de las alteraciones sensoriales que pueden presentar:

Hiposensibilidad e hipersensibilidad en el tacto, en el olfato, en el gusto o en la vista
La percepción de texturas especificas, sabores específicos, olores específicos y formas de alimentos específicos les puede generar sentimientos desagradables y rechazo.

Características por la tendencia a la hiperselectividad
Los niños que padecen TEA suelen ser niños que tienen unos intereses restringidos y pueden traspasar estos intereses restrictivos a la comida, solo queriendo comer un determinado alimento.

Posibles alteraciones gastrointestinales
Debido a las restricciones alimenticias que pueden tener por la hiperselectividad y la hiposensibilidad o hipersensibilidad los niños pueden padecer problemas de estreñimiento, diarrea o dificultades para ir al baño.

Condicionamientos clásicos negativos
Si los niños asocian la comida a una experiencia negativa como un forcejo con los padres, gritos o malos modos se acabara generando una relación negativa para como la comida pues los niños anticiparan que la comida viene seguida de problemas o dificultades familiares. Lo mismo ocurrirá si tiene una experiencia negativa después de comer un determinado alimento que le genere dolor de barriga.

Enfermedades: intolerancias y alergias
Los niños que padecen TEA, al igual que cualquier otro niño, pueden tener intolerancias o alergias que pueden hacer que la experiencia de la comida sea negativa por los efectos que provoca en ellos (en el caso de la intolerancia alimenticia una mala digestión, o mala metabolización. En el caso de la alergia alimenticia  una respuesta inmunitaria, que puede comprometer la salud, como urticaria, picazón, hinchazón de alguna parte del cuerpo…etc.
Se suele asociar una mejora en los síntomas del autismo cuando se retira de la dieta de estos niños el gluten. No obstante, no existen estudios que certifiquen este hecho que solo es útil en unos pocos niños.

Problemas conductuales relacionados con otras áreas del desarrollo
Los niños que padecen TEA son niños que, al igual que cualquier otro, pueden intentar imponer su criterio y su poder en las decisiones del día a día convirtiéndose en pequeño tiranos si los padres no les hacen ver que su poder en la comida no será absoluto.
Está bien que el niño que padecen TEA genere intereses propios y respetarlos pero también sabiendo cuando es adaptativo y cuando no lo es.

¿Qué problemas de la alimentación podemos observar en las personas con TEA?

Alteraciones del ritmo de la comida
Uno de los problemas más comunes son los relacionados con la falta de la sensación de saciedad, es decir, niño que comen compulsivamente y que no generan sensación de estar llenos. Comen compulsivamente y a deshoras y de forma rápida. Y este comer de forma rápida hace que la masticación no sea la adecuada generando muchos gases, digestiones pesadas, dolor abdominal…etc.
Lo contrario también puede ocurrir también de manera habitual. Niños que comen poco y “porque les dicen que tienen que comer”, sin motivación o interés por la comida, siendo lentos.

Negativa a comer sólidos
El paso de una alimentación de triturados a sólidos suele ser muy complicada. Implica no solo un cambio de texturas muy importante sino un esfuerzo en la masticación y el desarrollo de habilidades de autonomía. Como hemos comentado anteriormente la hiperselectividad, la hiposensibilidad, la hipersensibilidad, las alteraciones gastrointestinales…etc. pueden hacer que este proceso sea complejo y no se den en los tiempos más habituales (a partir de los 9 meses).

Variedad de alimentos extremadamente limitada
En la misma línea que la anterior podemos encontrar niños que por todas las razones anteriores sean niños que solo consumen determinados alimentos de una determinada marca, o cocinados de una determinada manera, o con un determinado sabor…etc.

Marcados rituales
Algunos niños necesitan de la realización de un determinado ritual durante la hora de comer, es decir, de una determinada secuencia de conductas antes o durante la comida (beber de una botella, tocar a su madre y después comer o por ejemplo solo comer con el mismo plato en la misma postura y en el mismo espacio de siempre…etc.).

Problemas conductuales
Durante la comida con niños con Tea también se pueden dar problemas conductuales como: no utilizar los utensilios y tocar los alimentos, no estar sentados correctamente en la mesa, escupirá la comida, derramar líquidos…etc.

Conducta de pica
Pueden ser niños que no diferencian que alimentos se pueden o no se pueden ingerir. Comiendo todo tipo de alimentos. También pueden permanecer en una etapa oral de meterse todo en la boca más de lo normativo en el desarrollo (18 a24 meses aproximadamente).

Todas estas dificultades exigen una serie de medidas para poder ayudar a estos niños. Entender el porqué se dan es un paso importante para poder después llevar a cabo otras actuaciones.

De estas actuaciones hablaremos en una próxima entrada.

Todas estas son algunas de las ideas que nos ofrece la guía sobre alimentación de niños y niñas con Tea que ha editado  la federación autismo Madrid y que podéis encontrar en:

Silvia Pastor López
Psicóloga
Col. 17944