EL
SINDROME ALCOHÓLICO FETAL
En la siguiente
entrada explicamos que es el Síndrome Alcohólico Fetal, un síndrome con causa
ambiental que afecta de manera importante al niño, por lo que es importante
poder conocer este síndrome y poder actuar de manera preventiva ante las
causas.
El Síndrome
Alcohólico Fetal (S.A.F.) se incluye dentro de los denominados síndromes de
influencia prenatal. A diferencia de los síndromes genéticos, el SAF se produce
durante la gestación del embrión y no viene determinado por un error en la
codificación genética. Su causa es la ingesta y abuso de alcohol (etanol) por
parte de la madre durante el período de formación del feto antes de su
nacimiento. Esta ingesta supondrá un serio riesgo para la integridad física y
psíquica del futuro bebé.
El SAF, es una de las
principales causas de Retraso Mental en niños junto a problemas orgánicos,
neurológicos y psicológicos. Se calcula que 1 de cada 700/1.000 niños nacidos
podrían, actualmente, estar afectados por el SAF.
SAF se consideró una
de las tres causas principales de retraso mental, de una frecuencia comparable
al Síndrome de Down o la espina bífida. De las tres,
SAF es la única conocida que se puede evitar. Posteriormente se acuñaron los
términos “Efectos Alcohólicos Fetales” (EAF) (Clarren
and Smith, 1978) y Defectos de Nacimiento
relacionados con el Alcohol (ARBD) que se refieren a la presencia de algunas de
las características del SAF en personas que probablemente habían sido afectadas
por la exposición prenatal de alcohol.
El alcohol ingerido
por la madre pasa fácilmente a través de la placenta y el feto se halla
expuesto a sus efectos. El feto todavía no dispone de recursos para
metabolizarlo (eliminarlo) y por tanto, permanece durante más tiempo en su
organismo actuando.
El período de mayor
riesgo, según algunos estudios realizados por L.Nicholson, es durante el primer
trimestre de gestación. En esta etapa es cuando una ingesta de alcohol excesiva
puede ocasionar los mayores daños neurológicos, dado que es cuando el cerebro
está formándose y pueden producirse problemas irreversibles.
Además de las
alteraciones características del SAF, se pueden observar efectos adversos sobre
el resultado del embarazo, tales como un mayor riesgo de aborto espontáneo,
desprendimiento prematuro de placenta, parto prematuro, amnioitis,
muerte fetal y muerte súbita fetal.
Actualmente no está
determinada la cantidad de bebida ni el tipo de bebida que puede empezar a
considerarse peligrosa en mujeres embarazadas. Diversas asociaciones
recomiendan la abstinencia de cualquier bebida alcohólica durante el embarazo
como principal medida de prevención.
Síntomas del
Síndrome de Alcoholismo Fetal
Este Síndrome se identifica por un
patrón de anormalidades físicas, funcionales y de desarrollo que sufre un niño
como consecuencia del consumo de alcohol por parte de la madre durante el embarazo.
Las características de los niños con síndrome de alcoholismo fetal son:

- Poco peso al nacer
- Menor perímetro craneal
- Falta de crecimiento
- Retraso en el desarrollo
- Anormalidades faciales: que incluyen ojos de tamaño inferior al normal; fisuras palpebrales cortas (ojos rasgados); mejillas aplanadas y la ranura entre la nariz y el labio superior (filtro) mal desarrollado.
- Epilepsia
- Coordinación deficiente del sistema locomotor, problemas de coordinación y motricidad fina.
- Poca capacidad de socialización, como por ejemplo dificultad para establecer y mantener relaciones amistosas.
- Falta de imaginación o curiosidad
- Dificultades de aprendizaje, que incluyen disminución de memoria, incapacidad para entender conceptos como tiempo y dinero, mala comprensión del lenguaje, o poca capacidad para resolver problemas
- Problemas de comportamiento, que incluyen hiperactividad, incapacidad de concentración, retraimiento social, testarudez, impulsividad y ansiedad
En el caso de los niños
con EAF (efectos alcoholismo fetal) los síntomas antes descritos pueden no
estar todos presentes o darse de forma mucho más leve hasta el punto que no son
reconocidos como consecuencia de una ingesta de alcohol en la etapa
embrionaria.
Diagnostico:
El diagnostico se
efectúa en base a la exploración médica, la presencia de las características
fenotípicas, orgánicas y conductuales antes comentadas. Igualmente deberemos
valorar la historia clínica de la madre y la presencia, en una u otra medida,
de ingesta de alcohol durante el embarazo como requisito imprescindible.
Evaluación
e intervención:
La evaluación e
intervención en niños con SAF es multidisciplinar. Resulta fundamental una
coordinación entre los diferentes servicios de pediatría, salud mental y
centros educativos. A nivel psicológico debe efectuarse una primera evaluación
con pruebas de Inteligencia General (según edad: WPPSI-III, WISC-IV)
para determinar el nivel intelectual y su perfil cognitivo. Esto nos aportará
datos relevantes para poder intervenir adecuadamente. La evaluación debería
complementarse con cuestionarios de conducta baremados (por ejemplo BASC o
CBCL). También puede resultar útil el Test
de Bender ya que suelen presentar problemas de coordinación visomotriz.
Finalmente la observación directa del niño por parte del psicólogo infantil
ayudará a completar la recogida de datos.
Todos estos datos nos aportarán
información acerca del estado actual del niño y cuáles son las líneas
prioritarias de intervención.
Es importante saber que
este trastorno es un espectro donde la afectación puede variar
considerablemente de un niño afectado a otro, y ante intervenciones adecuadas
en las que participen los profesionales adecuados, mantenidas en el tiempo y
consistentes los niños que padecen SAF mejoran en todas las áreas de
desarrollo.
Para finalizar este
artículo nos gustaría dejar constancia de la importancia de la prevención
durante el embarazo, en los primeros meses muchas mujeres ni siquiera saben que
están embarazadas. Por eso es importante que las mujeres que quieran quedarse
embarazadas adopten comportamientos saludables antes
del momento de la concepción.
Bibliografía:
Síndrome alcohólico fetal. Med. leg. Costa Rica vol.28 no.2 Heredia set. 2011
F.
Cancino; J. Zegarra. Síndrome Alcohólico
Fetal. Revista de Neuro-Psiquiatría, 2003; 66:302-312.
http://www.psicodiagnosis.es/areaclinica/otrostrastornosclinicos/sindromealcoholicofetal/index.php
Lucía Galván Trapote
Psicóloga. Num. Colegiado. 18562
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